viernes, 31 de diciembre de 2010

ME PERDÍ...



              ME PERDÍ

Nada, nada... nada tiene sentido.
y siempre seguirá siendo nada.
Olvidé mis guías y palabras.
Me olvidé que cuando se confía, se termina doblemente lastimado.

Me olvidé que el sol es de fuego,
que las estrellas no te acompañan y
que a la luna la admiras solo unas horas,
y que el viento no te acaricia, sino te golpea.

Me olvidé que los labios no son solo para ofender;
también sirven para besar.
Olvidé que el corazón es necesario para tener vida
y que no es bueno dárselo a nadie más.

Cerré los ojos para no verte, sino sentirte.
Cerré la boca para no interrumpirte
y dejé libre mis odios para solo escucharte.
Olvidé mi alma en un cajón.

Olvidé quién era y en dónde estaba,
Olvidé con quién estaba y con quién estabas.
Pero de tanto olvidar por ti,
me olvidé que así no es el amor...

Y al abrir mis ojos y notarme nuevamente
descubrí que me encontraba desnudo y vacío,
descubrí que no solo eso te dí, 
sino, que ya no tenía más que dar...

                                                                 J. Villafana.

                                                                                                            

2 comentarios:

  1. Se nota que has depositado más que un sentimiento a éste poema..pero entiendo el contenido de tus grafías estimado amigo...quién no ha pasado por un momento así, no sabe lo que es amar. - Hphraim

    ResponderEliminar
  2. Y ese sentimiento que tanto te agobia, lo haz hecho notar, haz expresado lo que uno si siente y no sabe como decirlo. Pero no todas las cosas bonitas podemos sacarle lo contrario...si vez más allá, hay un buen resultado. Peli

    ResponderEliminar